CategoríasMaduras MILF
Suave

El diplomático seductor

R

RelatorPassion

6 de diciembre de 2025

1 lecturas728 likes

Escuchar Relato

M
Marcela

Sensual y envolvente

Siempre fui curiosa, pero nunca imaginé hasta dónde me llevaría esa curiosidad. Esta es mi historia.

Sus manos recorrían mi cuerpo con una mezcla de ternura y pasión que me volvía loca. Cada beso era más profundo, más intenso, más demandante. Me llevaba a lugares que nunca había explorado, despertando sensaciones dormidas en lo más profundo de mi ser. Yo me aferraba a él, temiendo que si lo soltaba, este momento mágico desaparecería como un sueño. Su respiración caliente en mi cuello me hacía estremecer mientras susurraba palabras que encendían cada fibra de mi cuerpo.

La pasión nos consumía como una llama incontrolable que amenazaba con devorarnos por completo. Entre susurros y gemidos, escribimos nuestra propia historia de deseo, una que nadie más conocería jamás. Cada segundo parecía estirarse, como si el tiempo quisiera darnos más de este momento perfecto. Yo no quería que terminara nunca, quería quedarme atrapada en esta burbuja de placer para siempre.

Cuando sus ojos se encontraron con los míos, sentí un escalofrío recorrer mi espalda. Se acercó lentamente, y yo contuve la respiración. Sus manos encontraron mi cintura y me atrajeron hacia él con una urgencia que me tomó por sorpresa. Cerré los ojos cuando sus labios rozaron los míos, primero suavemente, luego con una pasión que me dejó sin aliento. Mis manos subieron por su pecho, sintiendo sus músculos tensarse bajo mis dedos mientras el beso se intensificaba. El mundo a nuestro alrededor dejó de existir.

Perdí la noción del tiempo por completo. Solo existíamos él y yo, nuestros cuerpos moviéndose en perfecta sincronía, respirando el mismo aire cargado de deseo. Fue intenso, apasionado, casi salvaje. Y yo amé cada segundo de esa entrega total. Cuando el orgasmo finalmente me alcanzó, grité sin poder contenerme, mi cuerpo entero convulsionando de placer mientras él seguía llevándome más y más alto.

El deseo que sentimos esa noche fue tan real, tan intenso y tan poderoso, que sé en lo más profundo de mi ser que el destino nos volverá a unir algún día.

Dar propina

Comentarios (27)