CategoríasMaduras MILF
Medio

El viaje de negocios

C

CuentosIntimos

12 de diciembre de 2025

1 lecturas674 likes

Escuchar Relato

M
Marcela

Sensual y envolvente

Me consideraba una persona tranquila y reservada, hasta que lo conocí a él. Todo cambió esa noche inolvidable.

El calor de su cuerpo contra el mío era embriagador, adictivo. Susurraba palabras al oído que encendían cada fibra de mi ser, prometiendo placeres que yo apenas podía imaginar. Esa noche descubrí el verdadero significado del deseo, esa necesidad imperiosa de sentir a alguien tan cerca que no sabes dónde terminas tú y empieza el otro. Sus caricias eran expertas, precisas, diseñadas para llevarme al límite una y otra vez.

La pasión nos consumía como una llama incontrolable que amenazaba con devorarnos por completo. Entre susurros y gemidos, escribimos nuestra propia historia de deseo, una que nadie más conocería jamás. Cada segundo parecía estirarse, como si el tiempo quisiera darnos más de este momento perfecto. Yo no quería que terminara nunca, quería quedarme atrapada en esta burbuja de placer para siempre.

Sus manos recorrían mi cuerpo con una mezcla de ternura y pasión que me volvía loca. Cada beso era más profundo, más intenso, más demandante. Me llevaba a lugares que nunca había explorado, despertando sensaciones dormidas en lo más profundo de mi ser. Yo me aferraba a él, temiendo que si lo soltaba, este momento mágico desaparecería como un sueño. Su respiración caliente en mi cuello me hacía estremecer mientras susurraba palabras que encendían cada fibra de mi cuerpo.

Exploramos cada rincón de nuestros cuerpos con curiosidad insaciable. Yo descubrí partes de mí que no conocía, sensaciones que jamás había experimentado en todos mis años. Cuando finalmente caímos exhaustos el uno junto al otro, supe que nada volvería a ser igual. Este momento había marcado un antes y un después en mi vida, en mi manera de entender el placer y la conexión humana.

Han pasado semanas y todavía siento mariposas cuando recuerdo sus caricias, su forma de mirarme. No sé si volveremos a vernos, pero ese recuerdo vivirá en mí para siempre como un tesoro secreto.

Dar propina

Comentarios (21)