Mi Madre y mi Tia las deje panzonas


Descubro que mi hijo menor que tiene 16 años anda con dos amigos que son homosexuales, me asusté de que él también lo fuera y comencé a estudiar como lo haría para saber si lo era y como rescatarlo de ese mundo si lo fuera. 
Lo conversé con mi cuñada Silvana ella es una madura mujer de 42 años, pero tiene un maravilloso cuerpo, que mi hermano dice que hace gemir a los hombres en la calle, cuando él la pasea en bus para satisfacerse como los hombres se atracan a ella al pasar por los pasillos calentándose y por supuesto mi cuñadita también se acelera en sus manifestaciones carnales lujuriosas, al llegar a casa con mi hermano ambos se satisfacen del ardor pasional de su mujer y el propio, que recargaron con los manoseos de distintos machos dándose en el gusto en el autobús y mi hermano montándola a ella se recompensa, pero no sabe que su mujer aún deseaba algunos de los machos que la habían manoseado en el transporte y se confortaba con su consolador. Mi cuñada me dice que mi hermano es medio macho que ella tiene que hacer el resto para satisfacerse de la apagada sensualidad de este. 

Yo soy una madre de 45 años, me considero de especto atractivo por que veo a algunos hombres mirarme como lobos salvajes en las calles, tengo tres hijos el mayor de 23 años casado, una chica de 19 años y este que me esta dando malestares de cabeza y aturdiéndome como madre. 

Mi cuñada venía a mi casa ya que ambas éramos no satisfechas por los maridos, el de ella por que era de eyaculación precoz dejándola insatisfecha y el mío que a sus años había perdido su interés por mí y prefería el fútbol, los amigos y el bar a estar en la cama conmigo, teníamos unas entusiastas sesiones de masturbaciones con nuestros consoladores mirándonos una a la otra como nos recompensábamos… 

Nos ponemos de acuerdo y un día que estaba solo en casa con él llamo a mi cuñada por teléfono y lo acorralo en su dormitorio, este sorprendido está mirando revistas de hombres y mujeres desnudos, está con su pene siendo manipulado por sus manos, más me altera mis sentimientos al ver que miraba hombres desnudos… ataco con mis palabras diciéndole que quiero de él un macho recio, un semental no un amanerado, miando revistas desatinadas…, me mira asustado rojo de vergüenza por que lo he pillado con su pene al aire sin sus ropas, tartamudea al decirme, madre nunca he visto una mujer desnuda y nunca la he tocado tengo que verlas en revista, ¿y los hombres? le digo,… son de añadidura responde…, míranos le decimos con mi cuñada y nos desnudamos frente a él ahora si has vistos mujeres desnudas tócanos manoséanos, hazte hombre…, sus ojos se abren del tamaño que parecían escapar de sus orbitas, estira suavemente las manos tocándome,…, pero mas miraba el cuerpo de su tía encolerizada le digo manoséala, el comienza a tocarla y recorre su cuerpo, palpando en todos los rincones, lo miro y su pene se desarrolla creciendo aún más, y noto que se engruesa, aparece su glande fuera de piel recubierto de venas igual al pene de su padre un poderoso pene que me satisface hasta desmayarme de placer, mis hormonas se alteran y estremecen, en esos momentos mi hijo menor manosea a mi cuñada que me mira extrañada y sorprendida por mi semblante entre felicidad y preocupación, se deja manosear por mi hijo, trata de sentarse en la cama para chupar el pene del macho, pero este extasiado y excitado la empuja sobre la cama , la madre escucha rezongos y ruidos del catre al ser removido…, y ve como su hijo trata de penetrar a su tía, su cuñada entusiastamente despabilada por mi hijo quien la tenía desnuda en la cama tratando de penetrarla con erotismo y pasión, logra penetrar su pene en su tía clavaba y sacaba su pene de la vagina de mi cuñada, su tía, con placer y delirio, mi cuñada solo gemía y suspiraba apasionada con la entrega de este macho a su desesperada copula y Silvana saciándose entre gritos y gemidos de su enajenado apareándose satisfactoriamente con mi hijo.. 

No me doy cuenta por lo excitada y ardiente que estaba en mis maniobras con mi consolador cuando mi hijo me peñisca mis pezones, gimo de placer inclinándome, mi vagina empieza a humedecerse, el chico no se detiene y manosea mis senos, estos se endurecen mis hormonas se confunden y mi mente se excita cerrando mis ojos, no me entero cuando este me reclina en su cama y besa mi vulva con sus labios y su lengua me acaricia la entrada de mi vagina, chillo ardiente de pasión y sensualidad, mi hijo está trastornado, soy su segunda mujer desnuda y que le permite excitarla, no se sosiega y no especula, solo sabe que esta caliente y que esta hembra será suya…, que esta hembra está a su disposición que es su madre no lo reflexiona y vehemente se monta en ella clavándole duramente su miembro en esa húmeda vagina, tan mojada que no opone resistencia a la penetración, llegando este pene hasta su matriz…, durante diez minutos la cabalga con desesperación metiendo y sacándole su pene en la cavidad que lo vio nacer una vez, la madre al ser penetrada trata de impedirlo, pero el macho es mas fuerte y entra hasta sus entrañas, en su mete y saca la desespera, hasta que en breve minutos la hace gemir y temblar de bríos voluptuosos orgasmos entregándose a su hijo como se entregaba a su padre, minutos después ella acompaña a este hijo en su penetración llegando ambos en un alarido de pasión y entrega a una feliz y lujuriosa copula abrazándose y recibiendo en su matriz los fluidos de semen que su hijo entrega a raudales en ella mientras la madre goza sollozando y gritando de placer, entregándose a este semental mojándolo con las espermas de su erótico orgasmo a sido la amante de su hijo menor. 

Mas calmada se reúnen ambas mujeres y la cuñada es feliz, ese juvenil semental la convenció a manosear su cuerpo y como ella luego desesperada y deseosa permite al macho poseerla en uno de sus mejores apareamiento realizados por ella con un semental. 

Como madre me sentía tranquila mi hijo me había demostrado desear a las mujeres y penetrarlas con pasión por lo que me tranquilizo. Lo que no entendía era que ocurriría ahora que se había entregado a su hijo menor, si esta la solicitaría nuevamente y como tendría que reaccionar ella. 

Ese fin de semana tuvo la respuesta, su marido salio de parranda con sus amigos, su hija se fue a un matrimonio y quedo sola en casa, pero por poco tiempo a la hora vuelve su hijo menor, la visita en su cama y desnudándose se entremete en las sabanas a su lado, no dándole tiempo ni siquiera a dialogar con este quien la acomete apenas se introduce entre sus sabanas recogiéndole su camisón instala su desvergonzado pene entre sus piernas y la acomete introduciéndoselo y cohabitando con ella mas de una hora metiéndole y sacándole este miembro que la enloquece a los minutos de trabajar su vagina entregándose ella a su hijo con pasión, frescura y excitada de sexo logrando ella un extravagante goce, como me entrega a mi semental, mi hjo…,mis sacudidas y estremecimientos fueron desvergonzados, escandalosos, como me meneaba, me apareaba desesperadamente con todas mis fuerzas, mis caderas se agitaban lujuriosamente, estaba loca de placer, gemía y gritaba, me acariciaba, besaba,, pero yo estaba activadísima, de pronto me atieso, me calmo y exploto en un orgasmo asombroso quedando entre sus brazos mas muerta que viva. El macho se aprovecha para empotrarme salvajemente mis entrañas rebosándome mi matriz de su tibia leche, semen y espermas. Sentía esos líquidos deslizarse por mis muslos, nalgas y caer sobre las sabanas, mi joven semental me tenia agarrada de mis caderas en cada eyaculación mas fuerte me apretaba a su cuerpo, yo casi inconciente por placer que había dado en este apareamiento gemía, jadeaba, chillaba recompensada por mi adolescente amo y desde hoy dueño de mi cuerpo. Mi hijo. 

Han pasado mas de tres meses y mi hijo a regado mi matriz a lo menos ocho veces en este tiempo con sus espermios, mi cuñada es una viciosa del sexo con mi hijo a lo menos diez o mas veces se han deleitados apareándose los amantes. Resultados en una visita médica a mi consultorio arroja embarazo de uno a dos meses, no sabía que hacer, visito a Silvana y esta me comunica que ella también espera un retoño de mi hijo que lleva en esos momentos en sus entrañas. 

Mi madre y Silvana, mi tía y cuñada de mamá deciden que dejarán nacer a sus recién fecundados retoños echándoles la culpa a sus maridos. 

Desde ahora tendrán mas cuidado en sus entregas a este vigoroso y maravilloso semental que las sacia, para no seguir trayendo hijos de estas infidelidades con sus arrebatadoras entregas a este semental. 

 

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