El masajista profesional
CuentosIntimos
17 de noviembre de 2025
Escuchar Relato
Sensual y envolvente
Llevaba años fantaseando con algo así, pero nunca me atreví a dar el primer paso. Hasta aquella noche.
Sus labios recorrían cada centímetro de mi piel, dejando un rastro de fuego a su paso. Me besaba como si quisiera memorizar cada curva, cada lunar, cada pequeño detalle de mi cuerpo. Me sentía viva, deseada, completamente entregada al momento sin reservas. Sus manos acariciaban lugares que nadie había tocado así, con esa mezcla perfecta de firmeza y ternura que me hacía temblar de anticipación.
La química entre nosotros era innegable, palpable en cada mirada, en cada roce accidental que no era tan accidental. Con cada caricia, con cada beso, sentía que me elevaba hacia algo trascendente. Fue una experiencia que cambió mi perspectiva del amor y del placer para siempre. Descubrí que hay conexiones que van más allá de lo físico, que tocan algo más profundo en el alma.
Sus labios recorrían cada centímetro de mi piel, dejando un rastro de fuego a su paso. Me besaba como si quisiera memorizar cada curva, cada lunar, cada pequeño detalle de mi cuerpo. Me sentía viva, deseada, completamente entregada al momento sin reservas. Sus manos acariciaban lugares que nadie había tocado así, con esa mezcla perfecta de firmeza y ternura que me hacía temblar de anticipación.
Exploramos cada rincón de nuestros cuerpos con curiosidad insaciable. Yo descubrí partes de mí que no conocía, sensaciones que jamás había experimentado en todos mis años. Cuando finalmente caímos exhaustos el uno junto al otro, supe que nada volvería a ser igual. Este momento había marcado un antes y un después en mi vida, en mi manera de entender el placer y la conexión humana.
Cada vez que recuerdo esa noche, una sonrisa se dibuja en mis labios. Fue perfecta en su imperfección, real en su intensidad, inolvidable en cada detalle.