La inauguración de la galería
PasionLatina
15 de enero de 2026
Escuchar Relato
Sensual y envolvente
Nunca pensé que me pasaría algo así. Pero ahí estaba yo, sintiendo cómo mi corazón latía desbocado mientras todo comenzaba.
Sus labios recorrían cada centímetro de mi piel, dejando un rastro de fuego a su paso. Me besaba como si quisiera memorizar cada curva, cada lunar, cada pequeño detalle de mi cuerpo. Me sentía viva, deseada, completamente entregada al momento sin reservas. Sus manos acariciaban lugares que nadie había tocado así, con esa mezcla perfecta de firmeza y ternura que me hacía temblar de anticipación.
La pasión nos consumía como una llama incontrolable que amenazaba con devorarnos por completo. Entre susurros y gemidos, escribimos nuestra propia historia de deseo, una que nadie más conocería jamás. Cada segundo parecía estirarse, como si el tiempo quisiera darnos más de este momento perfecto. Yo no quería que terminara nunca, quería quedarme atrapada en esta burbuja de placer para siempre.
Nos dejamos llevar por la pasión sin pensar en las consecuencias, sin preocuparnos por el mañana. Cada momento era más intenso que el anterior, una escalada de placer que parecía no tener fin. Exploramos nuevos territorios del deseo juntos, descubriendo lo que nos gustaba, lo que nos hacía gemir, lo que nos llevaba al borde de la locura. Era como si nuestros cuerpos hubieran sido diseñados para encajar perfectamente el uno con el otro.
Me entregué sin reservas ni inhibiciones. Sentí cómo alcanzaba el éxtasis una y otra vez, aferrada a sus hombros, mordiendo la almohada para no despertar a todo el edificio. Fue la noche más larga y placentera de mi vida, una que cambió para siempre mi manera de entender el placer. Perdí la cuenta de cuántas veces terminé, cada orgasmo más demoledor que el anterior.
Ahora, cada vez que cierro los ojos, revivo esa noche en cada detalle. Y sonrío, porque sé que fue real, que me permití vivir sin inhibiciones por primera vez. No me arrepiento de absolutamente nada de lo que pasó.