La doctora de guardia
NochesCalientes
26 de noviembre de 2025
Escuchar Relato
Sensual y envolvente
Esa mañana me desperté sin saber que mi vida daría un giro de 180 grados antes de que terminara el día.
El calor de su cuerpo contra el mío era embriagador, adictivo. Susurraba palabras al oído que encendían cada fibra de mi ser, prometiendo placeres que yo apenas podía imaginar. Esa noche descubrí el verdadero significado del deseo, esa necesidad imperiosa de sentir a alguien tan cerca que no sabes dónde terminas tú y empieza el otro. Sus caricias eran expertas, precisas, diseñadas para llevarme al límite una y otra vez.
Nos dejamos llevar por la pasión sin pensar en las consecuencias, sin preocuparnos por el mañana. Cada momento era más intenso que el anterior, una escalada de placer que parecía no tener fin. Exploramos nuevos territorios del deseo juntos, descubriendo lo que nos gustaba, lo que nos hacía gemir, lo que nos llevaba al borde de la locura. Era como si nuestros cuerpos hubieran sido diseñados para encajar perfectamente el uno con el otro.
Sus labios recorrían cada centímetro de mi piel, dejando un rastro de fuego a su paso. Me besaba como si quisiera memorizar cada curva, cada lunar, cada pequeño detalle de mi cuerpo. Me sentía viva, deseada, completamente entregada al momento sin reservas. Sus manos acariciaban lugares que nadie había tocado así, con esa mezcla perfecta de firmeza y ternura que me hacía temblar de anticipación.
Exploramos cada rincón de nuestros cuerpos con curiosidad insaciable. Yo descubrí partes de mí que no conocía, sensaciones que jamás había experimentado en todos mis años. Cuando finalmente caímos exhaustos el uno junto al otro, supe que nada volvería a ser igual. Este momento había marcado un antes y un después en mi vida, en mi manera de entender el placer y la conexión humana.
Si me preguntan si lo haría de nuevo, mi respuesta sería un rotundo sí sin dudarlo un segundo. Porque esa noche descubrí quién soy realmente cuando me dejo llevar por mis deseos más profundos.