La profesora particular
LetrasArdientes
8 de diciembre de 2025
Escuchar Relato
Sensual y envolvente
Llevaba años fantaseando con algo así, pero nunca me atreví a dar el primer paso. Hasta aquella noche.
Cuando sus ojos se encontraron con los míos, sentí un escalofrío recorrer mi espalda. Se acercó lentamente, y yo contuve la respiración. Sus manos encontraron mi cintura y me atrajeron hacia él con una urgencia que me tomó por sorpresa. Cerré los ojos cuando sus labios rozaron los míos, primero suavemente, luego con una pasión que me dejó sin aliento. Mis manos subieron por su pecho, sintiendo sus músculos tensarse bajo mis dedos mientras el beso se intensificaba. El mundo a nuestro alrededor dejó de existir.
Sus manos recorrían mi cuerpo con una mezcla de ternura y pasión que me volvía loca. Cada beso era más profundo, más intenso, más demandante. Me llevaba a lugares que nunca había explorado, despertando sensaciones dormidas en lo más profundo de mi ser. Yo me aferraba a él, temiendo que si lo soltaba, este momento mágico desaparecería como un sueño. Su respiración caliente en mi cuello me hacía estremecer mientras susurraba palabras que encendían cada fibra de mi cuerpo.
La química entre nosotros era innegable, palpable en cada mirada, en cada roce accidental que no era tan accidental. Con cada caricia, con cada beso, sentía que me elevaba hacia algo trascendente. Fue una experiencia que cambió mi perspectiva del amor y del placer para siempre. Descubrí que hay conexiones que van más allá de lo físico, que tocan algo más profundo en el alma.
Perdí la noción del tiempo por completo. Solo existíamos él y yo, nuestros cuerpos moviéndose en perfecta sincronía, respirando el mismo aire cargado de deseo. Fue intenso, apasionado, casi salvaje. Y yo amé cada segundo de esa entrega total. Cuando el orgasmo finalmente me alcanzó, grité sin poder contenerme, mi cuerpo entero convulsionando de placer mientras él seguía llevándome más y más alto.
Cada vez que recuerdo esa noche, una sonrisa se dibuja en mis labios. Fue perfecta en su imperfección, real en su intensidad, inolvidable en cada detalle.